domingo, septiembre 25, 2005

una historia mil veces repetida

Nadie, absolutamente nadie, piensa en la muerte hasta que la mira diréctamente cara a cara. La historia seguro que os sonará.

Carretera secundaria. De noche. Carretera con muchas curvas. De veraneo. Una pareja de mediana edad vuelve a su casa de la playa tras pasar el día en el pueblo vecino, de compras. Al mismo tiempo, en sentido contrario, un chaval de 24 años, con su nuevo flamante y rojo golf 16 válvulas va hacia la zona de marcha tras pasar la tarde en el puerto deportivo de la zona de playa, de copas.

8 de agosto de 1995. El destino quiso que ese día, y no otro, sus caminos se entrecruzasen.Cruel y caprichoso destino.

No se me olvidará nunca las palabras de Elena. Es un sueño que se repite con una intempestuosa frecuencia, que no le deja dormir; "lo vimos acercándose a toda velocidad, estaba claro que se había salido de su carril y venía directo hacia nosotros. En esas pocas décimas de segundo, el tiempo se estiró, y pasaron decenas de cosas por mi cabeza. Mi padre dió un volantazo, no le dió tiempo a hacer ni decir nada. En esos momentos cierras los ojos y esperas que todo pase. Y el todo y la nada se sucedieron. No me acuerdo de más. Al abrir los ojos, sentí una punzada aguda de dolor, pero no me preocupaba. Sólo veía luces a mi alrededor y gente gritando y diciendo cosas sin sentido. No entendía nada. Deseaba con todas mis fuerzas que todo hubiese sido un sueño, pero algo me decía dentro de mi cabeza que nada volvería a ser igual. Me levanté temblando y desorientada, y nada más echar un vistazo a mi alrededor ví a mi padre, tendido. Comprendí en seguida la realidad. Me senté en el suelo y me puse a llorar desconsolada... Es en ese momento cuando me despierto."

Según la teoría del efecto mariposa, si una mariposa bate las alas en Japón, ese movimiento de viento puede crear un huracán en San Francisco. Todas las cosas que suceden en este mundo, al que llamamos pretenciosamente nuestro, tienen sus consecuencias, algunas de ellas inesperadas e inexplicables. No puede ser más acertada y certera esta teoría.

El resultado. 6 hijos sin padres, contando el pequeño con sólo 7 años. El jóven conductor del coche, muerto, otra familia destrozada. Cambio de costumbres, de formas de pensar, de vivir, impuesta en beneficio de chicos jóvenes. Triste abuela, que tuvo que enterrar a su hija.

Ha pasado el tiempo y ni que decir tiene que los chicos han salido adelante. Ahora bien, no vivieron juntos. La vida y, sobre todo, el tiempo obligan a las personas a salir adentante. En este caso cada uno tuvo que buscar su camino desde muy jóvenes.

Todo esto puede llevarnos a una reflexión, catarsis de la historia que nos permite mantener la tranquilidad. Si el joven conductor no hubiera bebido copas, no habría ido haciendo carreras por una carretera secundaria repleta de curvas peligrosas. Si hubiese sido responsable, si hubiese escuchado esa voz de la conciencia que te dice "no lo hagas", probablemente ese triste acontecimiento no hubiera sucedido.

Quieras que no, casi todas las personas, incluido yo mismo, hemos cogido el coche habiendo bebido alguna copa. Si no es el caso, seguro que hemos conducido de una forma algo temeraria. Somos personas. Sólo digo, y no creo que haga mal en decirlo, que hacer eso supone mirar diréctamente a la muerte cara a cara.

sábado, septiembre 24, 2005

hola soy yo...

Un secreto lugar. Un paraíso perdido. Un mundo por descubrir.

Siempre he pensado que para escribir hay tener claridad, ganas, habilidad, y valentía. Claridad, para discernir tus emociones, pensamientos y formas de entender las cosas. Ganas, para tener fuerzas, evitar la pereza y el tedio que muchas veces nos absorve. Habilidad, para saber expresarte correctamente, ser claro, sin ofender. Valentía, para buscar en las profundidades de ti mismo , y ser capaz de compartirlo con los demás.

Declaración de principios. Todos aquéllos que pretendan dar su opinión, tendrán vía libre en mi blog. Mis amigos y conocidos, por descontado. Los demás, sed bienvenidos.

Espero estar a la altura, ya que me dispongo a empezar algo difícil pero espero, que a la larga, merezca la pena... Conocerme a mi mismo.