What if...?
What if...?
Hace años, en ese periodo perdido que supone el tránsito unversitario, conocí una maravillosa idea en forma de colección de cómic. Se titulaba "What if..." Se trataba de una forma particular de ver la realidad de las historias, analizando qué hubiera pasado si la más insignificante de las decisiones se hubiera tomado de otra forma.
Si aquella causa que origina un efecto predeterminado sufre una inesperada variación, las consecuencias son infinitas. Para ser más claro, cada día estoy más seguro que cada uno de mi pequeños actos, decisiones, pensamientos, deseos, afectan de una forma directa, no sólo a mi futuro, sino al conjunto de la realidad en la que vivimos inmersos. No es una idea original, el efecto mariposa proviene del antiguo proverbio chino: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”.
Cualquier mención a esta idea me recuerda de una forma un tanto freak a las variaciones de la realidad por acontecimientos aparentemente aleatorios enunciadas por Ian Malcom según la Teoría del Caos. Pero causa cierta intranquilidad pensar que nuestro mundo está sujeto a acontecimientos en los que nosotros tenemos poco que decir, pero que condicionan nuestro futuro irremisiblemente.
No sólo se puede aplicar a la historia de un no-amor desencontrado entre Logan y Yuriko sino a mi propia vida. Y supongo que nadie puede verse excluido de sentirse identificado con la historia de "Tu y yo" (gracias Santi, grandísima pelicula), o "Los amantes del Círculo Polar". En ambos casos la casualidades juegan en contra de los deseos de la personas, lo cual sólo provoca vacío, confusión y desesperación.
Pero no es una historia de amor a a lo que me refiero.
Por primera vez, voy a escribir de cosas que me dejan al descubierto, así que si hay alguien que no considere que no tiene la suficiente confianza para saberlo, que deje de leer...
El pasado queda en nuestra memoria como un paisaje nebuloso en el que los acontecimientos se van transformando en nuestra memoria según los sentimientos que nos producen (una vez más, rafapantomimo vuelve a ser clarividente en la materia que más domina y a la vez le domina, los sentimientos).
Supongo que mi mundo cambió un día de julio de 2005. Ya he contado lo que sucedió. No tiene sentido volver a explicarlo, pero hoy quiero jugar a imaginarme las no-consecuencias.
What if...? What if what..? Esa combinación se repite en mi cabeza una y otra vez cuando me sitúo en el momento. Lo tengo claro, si el accidente de mis tíos no se llega a producir, con casi total seguridad mi madre estaría en este momento metiéndose conmigo y obligándome a ir en la cama. Si no se hubiera pasado aquel terrible verano ocupándose de una familia a la deriva, que no era la suya pero la sentía como tal, probablemente hubiera tenido más tiempo para dedicárselo a sí misma. Con sólo una exploración bien hecha, un cierto interés y un no dejarlo todo para otro momento, le habrían diagnosticado su enfermedad a tiempo.
What if...? What if what..? la espiral continúa y no se detiene. Esas pruebas negativas jamás debieron de haberse validado. Dijeron que era imposible verlo, que se habían hecho bien, que no había forma de haberlo visto antes. Lo siento, con toda la frialdad de la que soy capaz, tengo que decir: no me lo creo. No es posible que en sólo 3 meses la cosa pasara de una nimiedad al previo del terremoto que iba a asolar mi mundo. Mi mundo cambiaba, se tornaba en formas convexas como en un relato de Lovecraft, y era real!!! A veces sueño que todo es mentira, que las cosas no han cambiado, que sigue estando aquí. Es entonces cuando la relalidad te golpea y te destruye de nuevo, te paraliza duarte unos segundos, el tiempo suficiente en tomar aliento y ponerte a recoger el mono, el casco y el fusil para un nuevo día en la trinchera (Felipe, esta vez me permito el lujo de abandonar la costa oeste, sólo un rato, no te preocupes...). Considero que soy realista, mi vida sería completamente diferente, así como mi forma de ser. las circunstancias esgrimidas por Ortega me hubieran llevado más lejos de la realidad, pero más cerca de mi mismo. En el fondo soy un idealista, no me hubiera importado remover cielo y tierra por un sueño, mi sueño, mi puerta amarilla. No tengo por más que creer que sería lo que siempre había soñado ser, lo habría conseguido. Sería más egoísta, más valiente, menos fuerte, menos cauto, más infeliz, más abierto, menos dependiente, menos cerrado. No hubiera estado nada mal llevar un traje gastado y partirme el cobre en cada vista, por mucho que la presión y las responsabilidades te agotasen. Nunca he rehuido las responsabilidades.
What if...? What if what..? Los atractores extraños suelen tener formas geométricas caprichosas y, en muchos casos, parecidos o similitudes a diferentes escalas. Supongo que mi abuela no quería quedarse aquí conmigo y tener que llorar a su hija, así que ella se dió más prisa en desaparecer para ahorrarse el disgusto. No la culpo de nada, no podría por más que dedicarle la mejor de mis sonrisas. Dicen que los abuelos son las personas a las que más quieres. Aglutinan cariño, mientras que respecto a las demás confluyen sentimientos enlazados y contrapuestos. En el caso particular, el aleteo de la mariposa no creo por más que acelerase un proceso anteriormente desencadenado.
What if...? What if what..?. Si se conocen las leyes que gobiernan los fenómenos estudiados, se conocen las condiciones iniciales y se es capaz de calcular la solución, entonces se puede predecir con total certeza el futuro del sistema estudiado. Si aquel verano de Cedeira mi padre no va al "Carreiro" a cenar, mi vida no habría dado un giro inesperado, ya que desde la presión de jugar en casa sin el apoyo del público tomé la decisión más valiente de mi vida y es irme de casa para nunca más volver. Sólo aquél que haya vivido el hecho de estudiar fuera de casa y atarte a la gente sin miedo puede llegar a comprender lo que vale una amistad así. Puedo gritar alegremente que tengo lazos a 15.000 km de distancia, y eso es mucho más de lo que podría llegar a imaginar. Distancia, es lo que ha provocado el mayor de mis muchos fracasos. Lo siento Guille, lo siento por algo que me duele más a mi que a ti. Sólo puedes llegar a sentir la decepción de que ha hecho mal las cosas cuando ves que fallas a quién cuenta contigo. Si la mariposa no hubiera batido las alas de esa forma, nunca habría permitido un fallo que es más mío que tuyo.
What if...? What if what..? En estos sistemas caóticos, es fácil encontrar trayectorias de movimiento no periódico, pero cuasi-periódicas. Si en ese fatídico jueves, sin esa maldita correcta decisión que tomé de irme a casa con mi primo, tal vez mi otro primo estaría hoy amargándome la noche. Me da vértigo pensar que todo habría cambiado por haberme tomado una copa más y ni siquiera tendría la conciencia de lo mucho que habría conservado. Nuestro futuro cambia, ahora tengo otro hermano, otra alegría, otra responsabilidad, otra persona de quién sentirme orgulloso. Aza, creo que me toca seguir con tu plan. Espero no fallarte.
Hace años, en ese periodo perdido que supone el tránsito unversitario, conocí una maravillosa idea en forma de colección de cómic. Se titulaba "What if..." Se trataba de una forma particular de ver la realidad de las historias, analizando qué hubiera pasado si la más insignificante de las decisiones se hubiera tomado de otra forma.
Si aquella causa que origina un efecto predeterminado sufre una inesperada variación, las consecuencias son infinitas. Para ser más claro, cada día estoy más seguro que cada uno de mi pequeños actos, decisiones, pensamientos, deseos, afectan de una forma directa, no sólo a mi futuro, sino al conjunto de la realidad en la que vivimos inmersos. No es una idea original, el efecto mariposa proviene del antiguo proverbio chino: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”.
Cualquier mención a esta idea me recuerda de una forma un tanto freak a las variaciones de la realidad por acontecimientos aparentemente aleatorios enunciadas por Ian Malcom según la Teoría del Caos. Pero causa cierta intranquilidad pensar que nuestro mundo está sujeto a acontecimientos en los que nosotros tenemos poco que decir, pero que condicionan nuestro futuro irremisiblemente.
No sólo se puede aplicar a la historia de un no-amor desencontrado entre Logan y Yuriko sino a mi propia vida. Y supongo que nadie puede verse excluido de sentirse identificado con la historia de "Tu y yo" (gracias Santi, grandísima pelicula), o "Los amantes del Círculo Polar". En ambos casos la casualidades juegan en contra de los deseos de la personas, lo cual sólo provoca vacío, confusión y desesperación.
Pero no es una historia de amor a a lo que me refiero.
Por primera vez, voy a escribir de cosas que me dejan al descubierto, así que si hay alguien que no considere que no tiene la suficiente confianza para saberlo, que deje de leer...
El pasado queda en nuestra memoria como un paisaje nebuloso en el que los acontecimientos se van transformando en nuestra memoria según los sentimientos que nos producen (una vez más, rafapantomimo vuelve a ser clarividente en la materia que más domina y a la vez le domina, los sentimientos).
Supongo que mi mundo cambió un día de julio de 2005. Ya he contado lo que sucedió. No tiene sentido volver a explicarlo, pero hoy quiero jugar a imaginarme las no-consecuencias.
What if...? What if what..? Esa combinación se repite en mi cabeza una y otra vez cuando me sitúo en el momento. Lo tengo claro, si el accidente de mis tíos no se llega a producir, con casi total seguridad mi madre estaría en este momento metiéndose conmigo y obligándome a ir en la cama. Si no se hubiera pasado aquel terrible verano ocupándose de una familia a la deriva, que no era la suya pero la sentía como tal, probablemente hubiera tenido más tiempo para dedicárselo a sí misma. Con sólo una exploración bien hecha, un cierto interés y un no dejarlo todo para otro momento, le habrían diagnosticado su enfermedad a tiempo.
What if...? What if what..? la espiral continúa y no se detiene. Esas pruebas negativas jamás debieron de haberse validado. Dijeron que era imposible verlo, que se habían hecho bien, que no había forma de haberlo visto antes. Lo siento, con toda la frialdad de la que soy capaz, tengo que decir: no me lo creo. No es posible que en sólo 3 meses la cosa pasara de una nimiedad al previo del terremoto que iba a asolar mi mundo. Mi mundo cambiaba, se tornaba en formas convexas como en un relato de Lovecraft, y era real!!! A veces sueño que todo es mentira, que las cosas no han cambiado, que sigue estando aquí. Es entonces cuando la relalidad te golpea y te destruye de nuevo, te paraliza duarte unos segundos, el tiempo suficiente en tomar aliento y ponerte a recoger el mono, el casco y el fusil para un nuevo día en la trinchera (Felipe, esta vez me permito el lujo de abandonar la costa oeste, sólo un rato, no te preocupes...). Considero que soy realista, mi vida sería completamente diferente, así como mi forma de ser. las circunstancias esgrimidas por Ortega me hubieran llevado más lejos de la realidad, pero más cerca de mi mismo. En el fondo soy un idealista, no me hubiera importado remover cielo y tierra por un sueño, mi sueño, mi puerta amarilla. No tengo por más que creer que sería lo que siempre había soñado ser, lo habría conseguido. Sería más egoísta, más valiente, menos fuerte, menos cauto, más infeliz, más abierto, menos dependiente, menos cerrado. No hubiera estado nada mal llevar un traje gastado y partirme el cobre en cada vista, por mucho que la presión y las responsabilidades te agotasen. Nunca he rehuido las responsabilidades.
What if...? What if what..? Los atractores extraños suelen tener formas geométricas caprichosas y, en muchos casos, parecidos o similitudes a diferentes escalas. Supongo que mi abuela no quería quedarse aquí conmigo y tener que llorar a su hija, así que ella se dió más prisa en desaparecer para ahorrarse el disgusto. No la culpo de nada, no podría por más que dedicarle la mejor de mis sonrisas. Dicen que los abuelos son las personas a las que más quieres. Aglutinan cariño, mientras que respecto a las demás confluyen sentimientos enlazados y contrapuestos. En el caso particular, el aleteo de la mariposa no creo por más que acelerase un proceso anteriormente desencadenado.
What if...? What if what..?. Si se conocen las leyes que gobiernan los fenómenos estudiados, se conocen las condiciones iniciales y se es capaz de calcular la solución, entonces se puede predecir con total certeza el futuro del sistema estudiado. Si aquel verano de Cedeira mi padre no va al "Carreiro" a cenar, mi vida no habría dado un giro inesperado, ya que desde la presión de jugar en casa sin el apoyo del público tomé la decisión más valiente de mi vida y es irme de casa para nunca más volver. Sólo aquél que haya vivido el hecho de estudiar fuera de casa y atarte a la gente sin miedo puede llegar a comprender lo que vale una amistad así. Puedo gritar alegremente que tengo lazos a 15.000 km de distancia, y eso es mucho más de lo que podría llegar a imaginar. Distancia, es lo que ha provocado el mayor de mis muchos fracasos. Lo siento Guille, lo siento por algo que me duele más a mi que a ti. Sólo puedes llegar a sentir la decepción de que ha hecho mal las cosas cuando ves que fallas a quién cuenta contigo. Si la mariposa no hubiera batido las alas de esa forma, nunca habría permitido un fallo que es más mío que tuyo.
What if...? What if what..? En estos sistemas caóticos, es fácil encontrar trayectorias de movimiento no periódico, pero cuasi-periódicas. Si en ese fatídico jueves, sin esa maldita correcta decisión que tomé de irme a casa con mi primo, tal vez mi otro primo estaría hoy amargándome la noche. Me da vértigo pensar que todo habría cambiado por haberme tomado una copa más y ni siquiera tendría la conciencia de lo mucho que habría conservado. Nuestro futuro cambia, ahora tengo otro hermano, otra alegría, otra responsabilidad, otra persona de quién sentirme orgulloso. Aza, creo que me toca seguir con tu plan. Espero no fallarte.
