sábado, octubre 23, 2010
miércoles, octubre 14, 2009
El equilibrio es imposible
Suena una y otrra vez en mi cabeza. Lenta, rasga el aire con un susurro. Se frena,
lunes, julio 07, 2008
Hurt
I hurt myself today
to see if I still feel
I focus on the pain
the only thing that's real
the needle tears a hole
the old familiar sting
try to kill it all away
but I remember everything
what have I become?
my sweetest friend everyone
I know goes away
in the end
you could have it all
my empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
I wear my crown of shit on my liar's chair
full of broken thoughts
I cannot repair
beneath the stain of time
the feeling disappears you are someone else
I am still right here
what have I become?
my sweetest friend
everyone i know goes away
in the end
you could have it all
my empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
if I could start again
a million miles away
I would keep myself
I would find a way
to see if I still feel
I focus on the pain
the only thing that's real
the needle tears a hole
the old familiar sting
try to kill it all away
but I remember everything
what have I become?
my sweetest friend everyone
I know goes away
in the end
you could have it all
my empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
I wear my crown of shit on my liar's chair
full of broken thoughts
I cannot repair
beneath the stain of time
the feeling disappears you are someone else
I am still right here
what have I become?
my sweetest friend
everyone i know goes away
in the end
you could have it all
my empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
if I could start again
a million miles away
I would keep myself
I would find a way
Etiquetas: Hurt - Nine Inch Nails
lunes, octubre 15, 2007
La Diatriba del Pin Pon
Hay veces que las palabras tienen un significado distinto al usualmente empleado. Inusualmente, nos evocan a otras épocas, a otros lugares, a otras personas. La palabra "diatriba" en la actualidad se utiliza como acepción de un discurso malintencionado dirigido contra personas o grupos sociales. Ahora bien, en su origen griego, se utilizaba como discurso ético-filosófico.
El significado de "pin pon" tiene un origen más prosaico, en particular referido al momento del rechazo, cuando a pesar de tus esfuerzos el fracaso es la única alternativa posible. De eso saben algunos.
La diatriba del pin pon tiene que ver más con el hecho de sistematizar las relaciones interpersonales, estableciendo, al modo de Comte o Bacon, elementos repetidos en los sistemas sociales que pueden actuar como axiomas para una posible ley.
Una vez tomadas las pruebas, y sometidas a un riguroso examen racionalista, sólo cabe enunciar una principio presente en todas las relaciones humanas, a un nivel difícilmente entendible si no es con la ayuda del tiempo, y que tiene que ver con el carácter circular de la existencia.
A pesar de que según nuestra tradición la vida se concibe como una trayectoria lineal, con un principio y un fin, fruto de una concepción judeo-cristiana, la vida puede entenderse como una gran noria que recorre diversas etapas y que da varias vueltas cambiando la realidad de una manera impercetibe e inexorable, donde los sucesos afortunados se ven compensados con otros contariamente negativos. En otras ideologías, generalmente orientales, se entiende la vida de esta forma, como un "eterno retorno", en el que cambian las fases, pero no las reglas de juego.
Mi intención no es tan pretenciosa y nace con vocación más realista que metafísica. Siempre me interesó más el camino que la meta.
Es curioso ver cómo las casualidades inciden en la vida de las personas trastocando la realidad a su paso. Las casualidades no son aleatorias. Cualquier estudio social estadístico podría demostrar que dichas casualidades van compensando el devenir de la realidad de la misma forma que la Estadística tiende a la igualidad en el estudio del cálculo de probabilidades.
Dicho de otra forma; cada vez que conocemos a alguna persona se lleva a cabo un proceso de azar que deviene en un reparto de cartas. La partida consiste en un proceso de conquista, de encantamiento, de seducción. Partiendo de un contexto sociocultural necesario, las cartas que te toca jugar son diferentes, y sólamente el azar decide quién lleva las buenas y quién las malas. Naturalmente la pericia de los jugadores es importante, así como su forma de jugar.
Muchas veces nos hemos preguntado si somos guapos, graciosos, listos, o buenas personas. La respuesta es siempre la misma; depende. Depende de las cartas que te hayan tocado jugar. Es frecuente el hecho de ser aceptado en un grupo porque se te ha estiquetado en atención a unas cualidades completemente diferentes que en otro lugar.
Naturalmente es importante tener en cuenta a los demás participantes del juego, tanto los que tienes enfrente como a los que están a tu lado.
En relación a la persona que te acaba de conocer, hay que tener en cuenta que "siempre existe un pistolero mas rápido". La pericia está limitada por la arrogancia.
En cuanto a las personas que te conocen, tus amigos, has de saber que la relación se rige por una norma de temporalidad e interés, y que llegado un momento, la traición es un elemento que se puede presentar en el juego. Aquéllas personas que presenten cualidades de ególatras, limitados, manipulables o desesperados, aunque sean de tu equipo y en un momento muy focalizado, en un momento dado pueden hacer tanto o más daño mediante la traición que el más invulnerable de los contrarios.
Nadie se libra de la traición. Ni de hacerla ni de sufrirla.
Nadie se libra del dolor. Ni de hacerlo ni de recibirlo.
Nadie se libra de la felicidad a no ser que esté decidido a evitarla.
La felicidad no es una meta, sino que se encuentra en el camino hacia el destino.
Es curioso cómo la forma de ser, de jugar por parte de las personas, interviene en su futuro inmediato, ya que la realidad tiende al equilibrio. Si una persona comete actitudes egoístas, curiosamente el futuro le augura circustancias desfavorables, el mal que genera se vuelve en su contra, golpeándo y derribando incluso a las personalidades más fuertes. Por contra, el que ve a las personas como fin, no como medio de alcanzar sus fines, suele ser favorecido por el azar. El resultado es el equilibrio. Es el juego del suma cero.
El útimo punto de la teoría tiene que ver con el cambio de cartas. El azar y el tiempo a veces obligan al crupier a repartir nuevas cartas entre dos personas. Normalmente se trata de la carta del olvido, rescatable sólo a través de la nostalgia. Pero hay veces que el detino brinda un nueva partida, no tiene porqué ser mejor, simplemente es otra. Nota; la partida anterior no se borra, permanece. Es simplemente un prórroga con otras cartas, el marcador no empieza desde el principio.
Suelen ser las mejores partidas, ya que ninguno de los participantes ha perdido el interés como para levantarse de la mesa.
Abran juego.
El significado de "pin pon" tiene un origen más prosaico, en particular referido al momento del rechazo, cuando a pesar de tus esfuerzos el fracaso es la única alternativa posible. De eso saben algunos.
La diatriba del pin pon tiene que ver más con el hecho de sistematizar las relaciones interpersonales, estableciendo, al modo de Comte o Bacon, elementos repetidos en los sistemas sociales que pueden actuar como axiomas para una posible ley.
Una vez tomadas las pruebas, y sometidas a un riguroso examen racionalista, sólo cabe enunciar una principio presente en todas las relaciones humanas, a un nivel difícilmente entendible si no es con la ayuda del tiempo, y que tiene que ver con el carácter circular de la existencia.
A pesar de que según nuestra tradición la vida se concibe como una trayectoria lineal, con un principio y un fin, fruto de una concepción judeo-cristiana, la vida puede entenderse como una gran noria que recorre diversas etapas y que da varias vueltas cambiando la realidad de una manera impercetibe e inexorable, donde los sucesos afortunados se ven compensados con otros contariamente negativos. En otras ideologías, generalmente orientales, se entiende la vida de esta forma, como un "eterno retorno", en el que cambian las fases, pero no las reglas de juego.
Mi intención no es tan pretenciosa y nace con vocación más realista que metafísica. Siempre me interesó más el camino que la meta.
Es curioso ver cómo las casualidades inciden en la vida de las personas trastocando la realidad a su paso. Las casualidades no son aleatorias. Cualquier estudio social estadístico podría demostrar que dichas casualidades van compensando el devenir de la realidad de la misma forma que la Estadística tiende a la igualidad en el estudio del cálculo de probabilidades.
Dicho de otra forma; cada vez que conocemos a alguna persona se lleva a cabo un proceso de azar que deviene en un reparto de cartas. La partida consiste en un proceso de conquista, de encantamiento, de seducción. Partiendo de un contexto sociocultural necesario, las cartas que te toca jugar son diferentes, y sólamente el azar decide quién lleva las buenas y quién las malas. Naturalmente la pericia de los jugadores es importante, así como su forma de jugar.
Muchas veces nos hemos preguntado si somos guapos, graciosos, listos, o buenas personas. La respuesta es siempre la misma; depende. Depende de las cartas que te hayan tocado jugar. Es frecuente el hecho de ser aceptado en un grupo porque se te ha estiquetado en atención a unas cualidades completemente diferentes que en otro lugar.
Naturalmente es importante tener en cuenta a los demás participantes del juego, tanto los que tienes enfrente como a los que están a tu lado.
En relación a la persona que te acaba de conocer, hay que tener en cuenta que "siempre existe un pistolero mas rápido". La pericia está limitada por la arrogancia.
En cuanto a las personas que te conocen, tus amigos, has de saber que la relación se rige por una norma de temporalidad e interés, y que llegado un momento, la traición es un elemento que se puede presentar en el juego. Aquéllas personas que presenten cualidades de ególatras, limitados, manipulables o desesperados, aunque sean de tu equipo y en un momento muy focalizado, en un momento dado pueden hacer tanto o más daño mediante la traición que el más invulnerable de los contrarios.
Nadie se libra de la traición. Ni de hacerla ni de sufrirla.
Nadie se libra del dolor. Ni de hacerlo ni de recibirlo.
Nadie se libra de la felicidad a no ser que esté decidido a evitarla.
La felicidad no es una meta, sino que se encuentra en el camino hacia el destino.
Es curioso cómo la forma de ser, de jugar por parte de las personas, interviene en su futuro inmediato, ya que la realidad tiende al equilibrio. Si una persona comete actitudes egoístas, curiosamente el futuro le augura circustancias desfavorables, el mal que genera se vuelve en su contra, golpeándo y derribando incluso a las personalidades más fuertes. Por contra, el que ve a las personas como fin, no como medio de alcanzar sus fines, suele ser favorecido por el azar. El resultado es el equilibrio. Es el juego del suma cero.
El útimo punto de la teoría tiene que ver con el cambio de cartas. El azar y el tiempo a veces obligan al crupier a repartir nuevas cartas entre dos personas. Normalmente se trata de la carta del olvido, rescatable sólo a través de la nostalgia. Pero hay veces que el detino brinda un nueva partida, no tiene porqué ser mejor, simplemente es otra. Nota; la partida anterior no se borra, permanece. Es simplemente un prórroga con otras cartas, el marcador no empieza desde el principio.
Suelen ser las mejores partidas, ya que ninguno de los participantes ha perdido el interés como para levantarse de la mesa.
Abran juego.
lunes, mayo 07, 2007
Los amorosos
Normalmente no suelo publicar lo que otros escriben, a no ser que me vea identificado o me parezca que está realmente bien escrito. Esta vez Raquel nos regala una visión en la que no entro sólo yo, sino el resto de mis amigos en particular. Cualquiera que nos conozca lo entenderá perfectamente.
LOS AMOROSOS
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
LOS AMOROSOS
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
miércoles, febrero 14, 2007
nostalgia de lo cotidiano
Me levanté tarde. Adormilado, abrí un mi ojo derecho sólo para comprobar que era un día más de otoño. El cielo estaba gris, y en la ventana todavía quedaban gotas de lo que parecía haber sido una lluvia pasajera. Me levanté temblando, con ese frío nervioso que se me produce al comprobar que no hay nadie en casa. Miré por la ventana. En la calle unos niños pequeños jugaban en el suelo fingiendo ser mayores, pero sin serlo. Un dolor agudo me hizo tomar conciencia de la realidad de una forma brusca y sorda. Sin pensarlo, encendí la cafetera y miré a mi alrededor. Todo estaba exactamente igual que la noche anterior, exactamente igual que como lo habíamos dejado. Restos de una noche mágica y convulsa, en la que juntos tomamos la decisión del nunca más. Sin pensarlo, recogí las piezas no encajadas de mi pasado inmediato y me senté en el sofá. No quería pensar, no quería. Sin saber porqué, deslicé mis dedos hacia el dvd y enseguida sonó de fondo la maravillosa voz quebrada de Cobain. Prendí la taza con las dos manos, esperando que su calor me transfiriera una sensación más agradable. En ese momento, mirando las cosas que tenían tu nombre, escuchando una letra que decía tu nombre, paladeando a disgusto el sabor dulce de la amargura. En ese momento te echo de menos.
domingo, enero 07, 2007
Y aquí una amiga...
Yo creo que es lo más chulo que me han escrito nunca:
Lo publico por ti, Lola Sueño
Por tí, mandril de mi vida*
Erase una vez un mandril muy avispado, aunque algo chalado
Era muy despistado y nunca se peinaba, pero aún asi ligaba
y sin perderse entre las ramas, si lo hacía entre las damas
Cápaz de enloquecer a cualquier chica tras usar su martillo y pica
en cuestión de amores se decía que era un francotirador sin temores
y entre todas las virtudes, lo que buscaba era "mujer con inquietudes"
Peligroso era el mandril con munición, casi tanto como su mala visión
siempre se enzarzaba en aventuras absurdas y algunas un tanto burdas
y tras mucho tabicar y para intimar, les daba a todas pase de su"club amigar"
Solo una cosa le hacía perder los nervios, no siendo ni las mujeres ni el sexo,
El mandril, aún siendo muy disperso, no soportaba que vulnerarán su código ético
Por ello se llevo algún que otro chasco e incluso llego a pensar que todo era un asco
pero tras algunos mimos y tomar buena perspectiva decidió sonreir a la vida
Nuestro mandril disperso, chalado, despistado, noble, ético y despeinado
se dio cuenta entonces de una cosa: de que a veces los amigos se equivocan
y de que estando en su pozo hubo siempre personas que escucharon su sollozo
De que al fin y al cabo lo importante no es tener la razón, sino lo que sientes de corazón
De que la gente puede discutir tus argumentos pero nunca tus sentimientos y
de que al final de la guerra siempre se quedan los mejores y mueren los traidores
Con todo mi cariño para mi mandril preferido;-)no se que pasará de ahora en adelante pero seguro que yo voy a ver contigo el final de la guerra (y apuesto a que toda la panzher también) Te quiero cielo*
Lo publico por ti, Lola Sueño
Por tí, mandril de mi vida*
Erase una vez un mandril muy avispado, aunque algo chalado
Era muy despistado y nunca se peinaba, pero aún asi ligaba
y sin perderse entre las ramas, si lo hacía entre las damas
Cápaz de enloquecer a cualquier chica tras usar su martillo y pica
en cuestión de amores se decía que era un francotirador sin temores
y entre todas las virtudes, lo que buscaba era "mujer con inquietudes"
Peligroso era el mandril con munición, casi tanto como su mala visión
siempre se enzarzaba en aventuras absurdas y algunas un tanto burdas
y tras mucho tabicar y para intimar, les daba a todas pase de su"club amigar"
Solo una cosa le hacía perder los nervios, no siendo ni las mujeres ni el sexo,
El mandril, aún siendo muy disperso, no soportaba que vulnerarán su código ético
Por ello se llevo algún que otro chasco e incluso llego a pensar que todo era un asco
pero tras algunos mimos y tomar buena perspectiva decidió sonreir a la vida
Nuestro mandril disperso, chalado, despistado, noble, ético y despeinado
se dio cuenta entonces de una cosa: de que a veces los amigos se equivocan
y de que estando en su pozo hubo siempre personas que escucharon su sollozo
De que al fin y al cabo lo importante no es tener la razón, sino lo que sientes de corazón
De que la gente puede discutir tus argumentos pero nunca tus sentimientos y
de que al final de la guerra siempre se quedan los mejores y mueren los traidores
Con todo mi cariño para mi mandril preferido;-)no se que pasará de ahora en adelante pero seguro que yo voy a ver contigo el final de la guerra (y apuesto a que toda la panzher también) Te quiero cielo*
